October 21
"...
temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y
arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de
todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las
habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los
olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni
por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte,
te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me
invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de
la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu
risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el
verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y
las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de
puente porque un puente no se sostiene de un solo lado ..."
"... para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero..."
"Lo
que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con
ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en
el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja
estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen
porque-la-aman, yo creo que es al verse. Vos no elegís la lluvia que te
va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto..."
"... un laberinto donde las fórmulas pragmáticas no sirven más que para perderse..."
"Y
ella salió de la librería (recién ahora me doy cuenta de que era como
una metáfora, ella saliendo nada menos que de una librería) y cambiamos
dos palabras y nos fuimos a tomar una copa de pelure d'oignon..."
"...
nos mirábamos y yo creo que ya empezábamos a deseamos (pero eso fue más
tarde, en la rue Réaumur) y sobrevino un diálogo memorable,
absolutamente recubierto de malentendidos, de desajustes que se
resolvían en vagos silencios, hasta que las manos empezaron a tallar,
era dulce acariciarse las manos mirándose y sonriendo, encendíamos los
Gauloises el uno en el pucho del otro, nos frotábamos con los ojos,
estábamos tan de acuerdo en todo que era una vergüenza, París danzaba
afuera esperándonos, apenas habíamos desembarcado, apenas vivíamos,
todo estaba ahí sin nombre y sin historia..."
"Al despedirnos
éramos como dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una
fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres los tiran
de la mano y los arrastran, y es un dolor dulce y una esperanza..."
Capítulo 93 .Rayuela.
Julio Cortázar
October 05
Será tu voz espesa,
tus brazos… finos y fibrosos
tu cadera diminuta,
tu piel translúcida,
tu ligereza al caminar,
tus senos casi imperceptibles,
tu sonrisa…
dios…
esa sonrisa de Don Juan…
O bien, será esa fiebre militante que se apodera de tu alma y te hace saltar de la silla para pedir la palabra…
Imposible desviar la mirada en tu presencia…imposible…
embelezada absorbo cada detalle de tus rasgos trans.
Rapsodia de géneros, nadie podría rotularte…menos encasillarte.
Ignorantes han osado llamarte ambigüa…
mientras representas la mismísima perfección
una belleza embriagadora
única e irrepetible.
Albertina